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ALGO A COMPRENDER

Cuando de emprender se trata, lo primero no es vender lo que haces, sino explicar quién eres. El producto puede atraer una compra; la identidad de la marca construye confianza para muchas más.


Aventurarse a ser emprendedor es un camino que tiene muchas piedras a sortear, pero una recompensa gigantesca. Desde el mismo momento que en la mente se trazó la hoja de ruta de la acción emprendedora, hay algo que se debe saber: la comunicación es un conjunto de procesos que blindan la marca emprendedora.

Si se comprende que ella es una herramienta transversal que se inserta en todos los sistemas del ecosistema emprendedor, gran parte del camino será autopista, donde se impondrá imprimir velocidad con manejo tranquilo, sin sobresaltos.

Dentro de todos los sistemas del emprendedurismo están hoy pisando fuerte las redes sociales. Instagram, Tik-Tok tan solo por nombrar algunos, están haciendo de los emprendimientos una caja “boba” de réplicas similares en base a algoritmos por y para las redes sociales, pero no para el emprendimiento; en consecuencia, hay que tener presente que:

 

·       Publicar con el bolsillo y la meta en mente

¿Qué significa ello? Simple, tener "me gusta" no paga las cuentas de tu local; la narcosis del like es el peor enemigo del flujo de caja. Cada foto, video o texto que subas debe tener un porqué comercial y estratégico. ¿Buscas que te coticen un servicio? ¿Quieres que vayan a tu tienda física? ¿Buscas alianzas? Si no sabes qué quieres lograr con una publicación, mejor no subas nada.

Recuerda: Pasar desapercibido para dar el zarpazo es mucho mejor que ser ‘expuestamente ridículo visible’.

 

·       El filtro de oro para no perder tiempo

¿De qué filtro se trata? Es el filtro de tu sabiduría. Antes de subir cualquier cosa a las redes de tu negocio, hazte esta pregunta: ¿Esto qué voy a publicar ayuda directamente a mi cliente a resolver su problema? Si la respuesta es no, bórralo. No gastes energía ni recursos en contenido decorativo que no construye tu negocio.

 

Recuerda: Si a ti no te convence, cómo pretendes que el otro se convenza.

Ahora, vuelvo a un ejemplo que utilizo con frecuencia: ¿Conoces la metáfora de la flecha torcida? Si tu mensaje no tiene un objetivo claro, breve y sencillo, es como lanzar una flecha deformada: nunca sabrás dónde va a impactar.

Hoy emprender exige un esfuerzo descomunal, pero es el mejor esfuerzo que un ser humano puede realizar en función de su progreso social económico -productivo, no dejes que ese esfuerzo tenga sinsabores. Dilapidar energía y dinero es el error más frecuente que, como capacitador en procesos comunicativos, veo día a día en el mercado. Menos contenido de relleno y más dirección. Esa es la clave.

 


 
 
 

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Victor Olivares Creado con Wix.com

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