La Rebelión de la Estrella-Espiral[Humanizar la comunicación en la era del dogma digital].
- Victor

- 30 ene
- 4 Min. de lectura
Los algoritmos son lineales; los humanos somos erráticos, contradictorios y vulnerables. Descubre por qué el "salto" de nuestra intuición es la única frontera donde la Inteligencia Artificial todavía no puede darnos batalla.

1 ¿Qué es humanizar la comunicación personal?
En varios momentos, especialmente en lugares donde me convocan para expresar mis ideas sobre la comunicación personal, palabras más o palabras menos, la mayoría de las veces comienzo con esta pregunta: ¿Qué es humanizar la comunicación personal?
En esos intercambios con los participantes, se desarrollan palabras tales como: expresión, empatía, escucha, transmisión… las cuales podríamos resumir en “hacer de nosotros un ‘ser amable’, que nos permita comunicarnos sin necesidad de ruidos innecesarios”. Resumiendo… ‘caer bien’.
Lamento decir que ese ‘caer bien’ si bien es parte de la comunicación personal, no es el núcleo de la misma: El núcleo de la comunicación personal es “ser identificable”; en ese núcleo es dónde se humaniza la comunicación personal, por cuanto ella es netamente subjetiva, vulnerable y, sobre todo, posee un contexto emocional, propio del ser humano.
2. Influencia de los algoritmos: ¿Cómo, dónde y por qué?
Lo que hoy yo entiendo como periferia (ese caer bien) era lo que se comprendía de la comunicación personal en décadas pasadas. Pero, ¿cómo se entiende esto? Si hasta ayer eso era comunicación personal, hoy solo es periferia y no núcleo de la misma, por qué.
El giro fue dado con la explosión exponencial de los algoritmos y su influencia. Estos no solo ordenan el contenido (la periferia), sino que han comenzado (de forma acelerada) a modelar esa periferia como ‘nuestra forma de hablar’.
Cuando nos insertamos en estos algoritmos, ellos de forma oblicua, nos inducen a una notabilidad en función de premios (esos ganchos [hooks]) y de estructuras para hacernos sentir que estamos en la cima y ser visible.
Por otro lado, estos sistemas nos muestran dónde debemos estar; es decir, nos ponen en la marquesina como productos estrella de sus combinaciones algorítmicas en función de la red social que más se adapta (¿se adapta?) a nuestro ser.
A su vez, y mediante los ‘sesgos de confirmación’ basados en estadísticas de tendencias, índice de respuestas, cantidad de me gusta, veces compartidos y cantidad de guardado, entre otros… los algoritmos, de forma transversal, nos empujan a decir lo que ‘funciona’ como una verdad mística de revelación para mí por su aura tecnológica algorítmica. Y ya sabemos por historia que estas verdades son dogmas donde los matices no tienen lugar, los cuestionamientos son herejías y todo se convierte en extrema necesidad para alimentar al dogma.
3 El origen de la tendencia: ¿Qué se valora hoy?: Los Saltos en la Estrella-Espiral
Sin embargo, hoy se está atravesando una tendencia “under” que cambia el sentido del valor. Los algoritmos toman la comunicación personal desde la periferia y realizan toda su obra enfocada a la perfección sistémica (dogma), y ante ello, yace una contratendencia por el hartazgo por la perfección sistémica.
En esa contracorriente, es donde la IA con su escuadrón de algoritmos no puede dar batalla.
La perfección sistémica no puede (aún) establecer lo que subyace en el núcleo de la comunicación personal, lo cual es:
La Honestidad Bruta: aquella donde el ser, por motivos intrínsecos e innatos, prefiere una producción defectuosa a una producción perfecta. Pregúntese, mi estimado lector, por qué, por ejemplo, siguen produciendo sensaciones movilizadoras algunas escenas con mala iluminación o voces no claras, más que una producción generada por los algoritmos.
La Intuición: El ser tiene una capacidad de ‘salto’ de un tema al otro y volver al tema principal, lo que hace que la comunicación personal no sea lineal, sino de “estrella-espiral”. En la comunicación personal existen tantas rutas como temas, y todas, aunque parezcan ilógicas, se encuentran interconectadas, forjándose laberintos de enredos que llevan a crisis que son sorteadas por el mismo mapeo de hojas de ruta. Algo que los algoritmos no pueden conectarse, pues solo trazan un camino y lo establecen como dogma.
4 El mito de la perfección vs. la falla como motor
El ser humano, en su afán de perfección, ¿perdió la espontaneidad?. Aunque parezca ridícula mi pregunta, necesito aclarar que no la perdió, solo la puso en archivo, nada más. Así lo entiendo, justamente por la capacidad de salto de la comunicación personal.
Es en esos saltos, donde el “ser identificable” humaniza la comunicación personal, por cuanto ella es netamente subjetiva, vulnerable y, sobre todo, con un contexto emocional propio del ser humano.
Este cuarto de siglo que terminó, la sociedad algorítmica intentó (e intenta) convertirnos en “marcas optimizadas”, pero aún no puede darle batalla al “salto” y es ahí donde falla la linealidad de la conexión.
En esa falla lineal de conexión está la clave de superación, pues no logra entrar al núcleo de la comunicación personal. Las fallas hacen que, en comunicación, un error gramatical, una duda expresada con vehemencia, una elevación de voz por encima de lo habitual, una mirada, una postura corporal y una expresión paragestual… sea lo que humaniza el proceso de pensamiento real y de estrella-espiral.
En ese proceso (pensamiento real y de estrella-espiral), se producen ejecuciones de códigos, pero no de códigos pre-renderizados o mejor dicho pre-estandarizados que no permiten la falla. Todo lo contrario: esos códigos son propios del núcleo y en su ADN está la propia ‘fallas y su solución, no suprimiendo la falla sino transformándola en insumo’. Eso es lo que hace la humanización de la comunicación personal: el calor que provocan nuestras propias imperfecciones como seres humanos.
5 Linealidad vs. Búsqueda de Ser
Para ir resumiendo, existe una diferencia ontológica insalvable.
El algoritmo es un mecanismo lineal que hace a la automatización para la eficacia y la eficiencia: si hay un error, el sistema corrige para volver a la línea dogmática pre estandarizada.
El Ser Humano lleva en su ADN el patrón de la búsqueda: nuestro camino es circular, errático y lleno de contradicciones. La negación y la duda no son errores del sistema; son pruebas de conciencia.
Lo que, a mi criterio, se está formando es la contratendencia de que el humano debe comunicarse con sus propias contradicciones, porque ella es la máxima prueba de que "hay alguien al otro lado".
Esto hace que la automatización sea para procesos y la comunicación personal sea para conexiones. Cuando automatizas una conexión, la destruyes.
Por Victor Olivares



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