¿CUADRA O NO CUADRA?
- Victor

- 2 may
- 5 Min. de lectura

Prepararse para la improvisación. Cuando el ruido del gobernante sustituye a las 4 C's de la comunicación, la brecha con el ciudadano se vuelve inmensa.
Por #VictorOlivares
EL DESGASTE DEL CELEBRITY EN EL SILLÓN DE GESTIÓN
Hoy estamos viviendo un exceso de inversión en minutos comunicacionales de streaming, de influencers devenidos en opinólogos políticos con ínfulas de comunicadores sabelotodos, hablando de “cuadra o no cuadra...; no estuve muy lúcido, pero”.
Lo que estoy viendo hoy es un gasto excesivo que está haciendo el Gobierno Central y, lamentablemente, no es una inversión, pues no genera beneficios, sino más bien un distanciamiento prematuro con una sociedad tan especial.
Bolivia, Bolivia, Bolivia... es así, de todo y para todos, para luego seguir como mejor se pueda. El 20 de octubre, palabras más, palabras menos, dije: La campaña del binomio ganador fue, en el mejor de los casos, una desorganización planificada. Su esencia fue el "echarle, que después arreglamos", sin grandes estructuras visuales ni esquemas rígidos.
Esa forma de hacer política es el espejo de la vida cotidiana del boliviano, reflejado en:
El pragmatismo de la calle: En el mercado, en el transporte, en la pequeña empresa…, la improvisación es la principal herramienta de supervivencia. La solución se encuentra aquí y ahora; la planificación a mediano o largo plazo es un lujo o una ilusión.
La fe en el aguante: El lema no es “planificaremos el futuro”, sino “superaremos el presente”. La mentalidad de que “Dios, la suerte o lo que fuera proveerá” después de la acción es una válvula de escape cultural que el votante reconoce como propia.
El ganador no ofreció un nuevo orden, sino una validación de la forma en que la gente ya vive. [para profundizar en esta visión: https://olivaresvictor.wixsite.com/inicio/post/es-bolivia-no-la-entender%C3%ADas-si-no-vas-por-sus-calles ].
170 DÍAS QUE PODRÍAN MARCAR LOS 1.700 RESTANTES
Y ahora, pasados más de 170 días de gestión, esto cobra realidad. El país, en lo sociocultural y productivo-económico, está en crisis y el gobierno, desde su lógica, lo reconoce; pero no se da cuenta de que, a mayor crisis, más comunicación política se necesita. El Jefe debe verse como un verdadero estratega y, por sobre todo, como estadista.
Sin embargo, se vuelve al esquema del celebrity político que supo ser en la campaña junto a su hoy vicepresidente. Ambos, desde sus micro círculos, creen que eso de los 100 días es capital para los próximos 1.700 días que les quedan como gobierno. Esa capa protectora de celebrity es tan delgada y porosa que solo sirve para el primer sur y chirchi.
Lamentablemente para el gobierno, esto de "cuadra o no cuadra..." es la muestra de un estado de gestión que arrancó como fallido.
ESE TEMOR A SER ESTADISTA
Esta cobardía de mi amor por ella
Hace que la vea igual que a una estrella
Tan lejos, tan lejos en la inmensidad
Que no espero nunca poderla alcanzar
("Esta Cobardía". Compositores: Francisco López-Cepero García / Francisco Martínez Moncada)
Son 170 días donde, por temor a ser directo con ella (la ciudadanía), se está creando una brecha inmensa; una lejanía que será demasiado tarde para cuando la quiera alcanzar y declararle lo que realmente necesita saber: que es por y para el ciudadano boliviano; no es el "siempre Bolivia, Bolivia... Bolivia".
El equipo que eligió el Presidente para su gestión, sin duda, no goza de su confianza; esto está demostrado en la estrategia de comunicación gubernamental. Utilizó TikTok para contestar a su compañero de fórmula. Expuso a un integrante familiar como hacedora de CM de su campaña cuando fue parte minúscula de la estrategia, y más minúscula aún cuando se percibe la táctica. Utilizó la Red X para crear un “vínculo de comunicación de transparencia compartida” con sus ministros por el tema de desabastecimiento, mala calidad y la nula política de inversión en hidrocarburos... y así podríamos nombrar varias hasta llegar al “cuadra o no cuadra; no estuve muy lúcido, pero...”.
Señores del gobierno: les quedan 1.700 días para finalizar su mandato, pero es tarea de ayer para aplicar mañana esto de comprender las 4 C’s de la comunicación: Confianza, Coherencia, Credibilidad y Contexto. [para mayor información de las 4C en: https://olivaresvictor.wixsite.com/inicio/post/cuando-te-dejas-que-los-celebrities-dominen-tu-mensaje ]
LAS 4 C’s
La Confianza: Está relacionada con los ciudadanos que ejercen un juicio de valor basado en factores subjetivos por afinidad a la ética e ideología. Este juicio debe ser apreciado en su totalidad, pues establece el vínculo que inclinará la balanza política hacia el favoritismo o el rechazo.
La Coherencia: Aporta al juicio de valor lo material; lo que se muestra debe ser lógico y razonable con los factores subjetivos. Se reconocerá al político por la coherencia entre su realidad personal y la realidad social.
La Credibilidad: Si a la Confianza y la Coherencia se le suma lo real y lo seguro, se consigue la Credibilidad. Ella aumenta la lealtad al ser interno, donde los principios y valores dirigen los cambios con cimientos sólidos.
El Contexto: ¿Dónde se mueve el político? El contexto apunta la dirección en la que debemos tomar el camino de la comunicación. Aquí tienen mucho que decir los lenguajes no verbales y los dobles sentidos.
Desentrañar lo conceptual es una tarea profesional que permite diagramar, ejecutar y evaluar la comunicación política del gobierno. Ello implica no dar batalla a las luces de los streaming, tuiteros y reposts que convierten al “estadista” en efímero celebrity por sobre el mensaje político, eje de toda estrategia.
Ahí está el error: no entender que son Gobierno con una enorme responsabilidad, no impuesta por la ciudadanía, sino dada por usted mismo al buscarla en campaña.
Señores del gobierno, esto no es un ataque personal; es realidad de acontecimientos. Ustedes solos y sin presiones se colocaron en la palestra: primero como candidatos y ahora como administradores.
Y ante ello, lo mínimo que puede ofrecer es gestión con planificación y evaluación, no un remendero de prendas deterioradas. Usted dejó en claro con su “cuadra o no cuadra, no estuve muy lúcido, pero” que tiene un grado de improvisación peligroso para el país. Los hechos se leen así: nada contra usted, sino todo con usted, porque si le va bien al gobierno, al país también le irá bien.
LA DICOTOMÍA ESTRATÉGICA: ENTRE LA FAMILIA Y EL ALMUERZO DEL DOMINGO
En síntesis, se dice que la frase “Voy a preparar la improvisación de mañana” le pertenece a Winston Churchill. Este artículo no pretende bucear en su autoría, sino rescatar su profundidad. Usted y su equipo deben rescatar la gran dicotomía estratégica: la preparación para la improvisación. Un mensaje, un posteo, un comunicado o un discurso debe estar milimétricamente planificado para que la “improvisación” tenga un efecto positivo. De lo contrario, se recae en la inseguridad, la incoherencia y el desprestigio. [para mayor información sobre la improvisación en https://olivaresvictor.wixsite.com/inicio/post/voy-a-preparar-la-improvisaci%C3%B3n-de-ma%C3%B1ana]
Y esto último, señor Presidente y equipo, en estos 170 días sí que cuadra. Cuadran unos procesos de gestión deslucidos y sin luces... y la ética profesional obliga a decir: quedó demostrado en los tres últimos segundos de su mensaje cuando nadie “se avivó” de apagar la cámara. En síntesis, mostró una comunicación dubitativa, desganada, sin brillo, sin sustancia, sin cuerpo, sin planificación… tal cual como lo reflejó su “no estuve muy lúcido”.
Ese es hoy el gobierno, una confusión que no distingue el mercado de las caseritas con el mercado de los inversores, que no diferencia la calle con sus transeúntes de la familia en el almuerzo del domingo…y lo peor, esa confusión ofrece un veranito en pleno otoño a los opositores.
Entonces…, no puedo irme sin hacer esta pregunta: ¿Su equipo está preparando la improvisación de mañana o simplemente está esperando que el ruido sea suficiente para tapar los huecos de ayer?.


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